Las viviendas colaborativas es un tipo de comunidad cohesionada por su forma de entender la relación entre vida privada y vida común. Está formada por viviendas privadas y una dotación importante de servicios comunes. Está planeada y gestionada por sus residentes, según el modelo que ellos mismos deciden (compra o alquiler), lo que les permite definir el proyecto según sus necesidades específicas reales.

Según los datos más recientes, no existe cobertura suficiente para todas las personas mayores que precisan vivir en residencias o en nuevos modelos habitacionales. Según la Organización Mundial de la Salud el promedio óptimo de plazas residenciales por cada 100 personas mayores de 65 años es de 5. Actualmente nuestros valores distan mucho de alcanzar ese mínimo. Éste es solo uno de los factores que ha impulsado un tipo estilo de vida que se está extendiendo por toda España (Mapa cohousing vivienda colaborativa en España).

Otras personas han decidido formar parte de este proyecto porque no quieren que decidan por ellos, porque no desean ser una carga para sus seres queridos, porque aspiran a un modelo distinto al que le ofrece la sociedad, y sobre todo, porque comprenden que hay otras formas de entender, vivir y disfrutar de la vejez. Y tú, ¿qué opinas?